25
Nov

Aprovechar 34.000 millones para infraestructuras en 2021

El presidente de Seopan, Julián Núñez, propone actuaciones en infraestructuras muy por encima de los 34.000 millones disponibles en 2021 de los fondos que España podría tener a su alcance, donde las infraestructuras jugarán un papel predominante.

Durante su intervención en el Foro Potencia, en una sesión moderada por su director, Ricardo Cortés, el presidente de Seopan hizo un pormenorizado análisis de la situación del sector de la construcción y sus expectativas de futuro para los próximos años, haciendo especial hincapié en el uso de los fondos de recuperación. Bajo el título de Los fondos europeos en infraestructuras para la recuperación económica, Julián Núñez detalló cómo se podrán invertir los 71.000 millones de euros que el programa de la Unión Europea Next Generation pondrá a disposición de España, para los próximos tres años. Así como otros fondos que estarán disponibles y el impacto posible en el ámbito de las infraestructuras.

Previamente, el director del Foro Potencia, Ricardo Cortés, introdujo la intervención de Núñez explicando que Seopan viene detectando desde años atrás las necesidades que tenemos en materia de infraestructuras de todo tipo. Y ahora, con la ayuda de la Unión Europea a través de los fondos Next Generation EU, que suponen unos 140.000 millones de euros entre transferencias y préstamos para nuestro país tenemos “una portunidad para acelerar el proceso de puesta al día en infraestructuras», afirmó Cortés.

Por su parte, la intervención de Núñez se dividió en cuatro bloques, donde trató la situación actual y previsiones; el calendario de los fondos e impacto previsto; las inversiones a largo plazo que ha identificado Seopan para cumplir los objetivos de la Agenda 2030; y un breve análisis sobre las inversiones en infraestructuras identificadas en las políticas palanca que el Gobierno va a remitir a Europa en el mes de enero.

Situación

El sector de la construcción no es ajeno a la situación que está atravesando el país, según Núñez, pese a «que está trabajando con normalidad y sin incidencias», pero la pandemia también ha tenido un impacto negativo. De esta manera, los datos anticipan un cierre de 2020 negativo en cuanto a licitación y contratación. Con la información disponible hasta septiembre, la licitación en 2020 en el conjunto de las Administraciones Públicas se reducirá este año más de un 32%, lo que supone unos 5.800 euros menos que en 2019. Esto nos sitúa en niveles reales de licitación pública de 2011. En cuanto a contratación pública o volumen de adjudicación de obras, la reducción es cercana al 41% para este año, lo que implica 4.300 millones menos de adjudicaciones respecto de 2019, dejándonos en niveles reales de 2015.

Para el presidente de Seopan, estos datos además anticipan “un 2021 en el que, al menos en el primer trimestre, la actividad se va a resentir», mientras no tengamos los fondos de ayuda implementados y exista nueva actividad en el sector de la construcción.

Ante esta coyuntura, los fondos de recuperación Next Generation se configuran como la gran esperanza. Integrados por varios programas, hay dos muy relevantes para el ámbito de las infraestructuras: el Mecanismo de Recuperación y Resilencia y el Europa Reacciona (REACT EU). El primero tiene una dotación de 59.000 millones de euros de ayudas directas no reembolsables y persigue cuatro objetivos, se estructura en 10 políticas palanca y se desarrolla en 30 líneas de acción. Es un mecanismo condicionado a una serie de requisitos para aquellos proyectos que se quieran acoger.

El segundo programa está dotado con 12.436 millones de euros para promover la recuperación ecológica, digital y resilente de la economía, y tiene que ser realizado en 2021 y 2022. Ambos representan 71.000 millones de euros de asignación directa no reembolsables, de los cuales, 34.634 millones se prevé para 2021 y 19.219 millones en 2022, según el calendario de asignación de estos fondos para España. Cerraríamos el ciclo en 2023 con 17.751 millones. Pero Núñez aclara que además de estos 71.000 millones, hay unos 70.000 millones en préstamos financieros que la Comisión Europea otorgará a España. No obstante, aclara que el Gobierno de España lo que ha comunicado es que se va a centrar, de momento, en la ejecución de los 71.000 millones de euros de inversión directa, para más adelante, a partir de 2023, proceder o no con el recurso de los prestamos financieros a disposición de España.

Las CCAA tendrán mucho que decir

Respecto al impacto de los fondos en los Presupuestos General del Estado (PGE) para el año que viene, Julián Núñez resumió como se repartirán los 34.000 millones de 2021: 14.000 millones van la Administración General del Estado; las Comunidades Autónomas reciben poco más de 18.000 millones, lo que las convierte en las verdaderas protagonistas de los fondos Next Generation; y en tercer lugar las Administraciones Locales, con 1.489 millones. Ante este reparto, Núñez destaca que serán las autonomías las que más van a recibir y, por tanto, gestionar. También especifica que parte de esos fondos que reciben las CCAA son del REACT EU, unos 8.000 millones, y de momento no están repartidos entre ellas, además de tener la peculiaridad de que deben ejecutarse entre 2021 y 2022. En cambio, el Mecanismo de Recuperación y Resilencia tiene la ventaja de que su ejecución puede prolongarse hasta 2026.

De la parte estatal, Núñez comentó solo el impacto en los dos grandes ministerios inversores en infraestructuras: Transportes y Transición Ecológica. El primero recibirá casi 5.000 millones, de los que retiene para sus programas de inversión 2.400 millones, repartidos entre los distintos órganos que integran el ministerio, con gran protagonismo de las inversiones ferroviarias, en convencional, cercanías y alta velocidad.

Por su parte, el Ministerio de Transición Ecológica recibirá 6.800 millones, de los que retiene 2.521 millones para los programas que desarrollará el ministerio. El resto lo transfiere a las CCAA. De la parte que retiene, solo una pequeña los dedicará a infraestructuras: 389 millones de euros.

En conjunto, visto el panorama y el calendario, tenemos un gran desafío por delante con esos 34.000 millones de fondos a recibir en 2021, según el presidente de Seopan. Además, explica que la intención última de Next Generation es anticipar el cumplimiento de los objetivos de la Agenda 2030, por lo que tampoco debemos olvidar que junto a este programa tenemos los fondos plurianuales de la UE para el periodo 2021-2027. Fondos que probablemente van a integrar más de 70.000 millones que nuestro país va a recibir. Por tanto, a largo plazo, al impacto de los fondos Next Generation tenemos que sumar el impacto de los Fondos de Cohesión. Pero para poder cumplir con los objetivos propuestos, hay que hacer un análisis a largo plazo de la inversión que supone, algo que Seopan cifra en 145.000 millones. Pero si incorporamos algunos otros planes de inversión que no están tan dentro de la agenda 2030, pero que también serían elegibles dentro del programa Next Generation, “la cifra supera con creces los 157.000 millones de euros”, afirma Julián Núñez.

«En este análisis de largo plazo tenemos a las infraestructuras como protagonistas en un conjunto de objetivos de desarrollo sostenible que yo agruparía en cinco bloques de inversión: agua y medio ambiente; movilidad sostenible y segura; eficiencia energética; salud; y creación de infraestructuras verdes». Estos cinco campos de inversión de cara al 2030 representan 145.000 millones de euros y el impacto que tendrían las inversiones será realmente importante. En este sentido, explica que cualquier infraestructura tiene dos impactos: por un lado el económico, que se traduce en la generación de actividad económica inducida, en generación de empleo, retorno fiscal y promoción de la industria nacional. Por otro lado, el impacto social, que son básicamente los beneficios sociales que producen las infraestructuras a la sociedad a la que sirven.

En el caso de los fondos Next Generation, el impacto económico de largo plazo se resumiría en una actividad económica inducida de 140.000 millones de euros, creación de 2.362.000 nuevos empleos a tiempo completo y un retorno fiscal de más de 77.000 millones de euros.

Líneas de actuación

Para aprovechar los fondos europeos, desde Seopan se proponen cinco grandes áreas de actuación:

  • Agua y medio ambiente, que representa cerca de 28.000 millones de aquí a 2030, de las que destaca seis líneas de acción:
    • Depuración de aguas residuales con inversiones de 4.600 millones de euros en 210 actuaciones de depuración y saneamiento. Afectaría a más de dos millones de personas y supondrían un beneficio social estimado de 250 millones de euros.
    • Prevención de inundaciones, con inversiones identificadas por más de 6.100 millones y un beneficio social anual una vez realizadas superior a los 1.200 millones.
    • Prevención de la desertización y las sequías, donde incrementarían las infraestructuras de regadío por valor de 3.000 millones. Esto implicaría aumentar la superficie de regadío en 533.000 hectáreas, con un beneficio social derivado de 800 millones.
    • Cohesión social, donde se requiere invertir 3.000 millones, beneficiando a más de 5 millones de habitantes, obteniendo un beneficio anual social de 625 millones.
    • Gestión de recursos hídricos, con inversiones detectadas por valor de 1.600 millones en actuaciones en presas, 529 millones en redes de abastecimiento, 2.000 millones en reposición de redes de saneamiento y 430 millones en estaciones de bombeo y potabilizadoras. Estas infraestructuras tienen también un beneficio social importante, en el caso de las presas incrementaríamos en más de 1.100 hectómetros cúbicos nuestra capacidad de embalse y regulación con un beneficio anual superior a los 200 millones. Y en el abastecimiento, con una población beneficiada de más de 1,5 millones de personas, el beneficio social estimado es de 117 millones.
    • Residuos urbanos, donde deberíamos invertir más de 5.000 millones, que generarían una electricidad equivalente al consumo anual de más de 1,7 millones de horas.
  • Movilidad sostenible y segura, que supone casi 58.000 millones de inversión repartidos en cuatro líneas de actuación:
    • Transporte público e intermodalidad urbana, donde se han identificado en conjunto cerca de 15.000 millones de actuaciones de metro, en más de 144 km en 76 proyectos; 15.000 millones en cercanías, fundamentalmente en Madrid, Barcelona y Valencia, con 650 km de nuevas líneas a lo largo de 29 proyectos; más de 400 km de actuaciones que representan 7.700 millones de inversión en vías urbanas; y 1.600 millones en aparcamientos disuasorios para la construcción de 201 aparcamientos. El beneficio de este tipo de actuaciones en conjunto suman unos 40.000 millones de euros y suponen un ratio coste/beneficio de 1,61.
    • Cohesión territorial, con inversiones por 1.491 millones para 17 actuaciones, lo que supone un reducción de la siniestralidad de entre el 22% y 55%, y mayor vertebración territorial.
    • Resiliencia y seguridad en carreteras, donde se necesitan 2.200 millones de inversión en seguridad para 32.800 km de la convencional Estado y CCAA; así como 7.500 millones para restituir el déficit de puesta a cero de la red convencional. Con ello se podría reducir la mortalidad en carretera un 30%, ahorrar más de 700 millones al año y reducir las emisiones un 6%.
    • Logística y transporte de ferrocarril de mercancías, en los que tienen detectadas 8 conexiones ferro portuarias que suponen una inversión de 700 millones con un tasa de retorno social superior al 14%; 3.501 millones en adecuación del eje central, levante y noroeste para trenes de mercancías, y 3.000 millones en terminales logísticas principalmente, reduciendo con ambas actuaciones la importación de combustible, los costes externos de transporte así como los costes de operación.
  • Eficiencia energética, donde se han detectado necesidades de inversión en el sector terciario, residencial y grandes instalaciones por más de 32.000 millones, obteniendo importantes ahorros energéticos.
  • Salud, donde se busca el refuerzo de la capacidad del sistema nacional de salud con el fin de reducir las listas de espera, lo que supondría 4.785 millones, o igualar la capacidad asistencial anual a la media de la OCDE, lo que supondría inversiones por 21.400 millones.
  • Creación de infraestructuras verdes, con inversiones fundamentalmente detectadas en Madrid, Barcelona y Gerona por casi 6.000 millones de euros, y un beneficio social medido en reducción de toneladas de CO2.

Estas tres últimas áreas de actuación supondrían en conjunto unas inversiones por valor de casi 60.000 millones.

Encaje en las políticas del Gobierno

Para aprovechar los fondos Next Generation, el presidente de Seopan explica el encaje que tienen las propuestas de su asociación en relación a las políticas palanca gubernamentales. De esta manera, el Plan de Recuperación y Resilencia nacional recoge el plan Next Generation. Este tiene cuatro ejes transversales: transición ecológica, transformación digital, igualdad de género, y cohesión social y territorial; que se desarrollan en diez políticas palanca, que a su vez se dividen en 30 líneas de actuación, que son las destinatarias de los fondos europeos. Pero no todas las actuaciones tienen relación con las infraestructuras. De las denominadas políticas palanca, cuatro son las que tienen mayor impacto o presencia las infraestructuras, y donde encajarían las propuestas anteriormente detalladas por Núñez. En este sentido, serían:

  • Agenda urbana y rural, dotada con 11.500 millones para los próximos tres años y representa el 16% de los fondos. Aquí hay dos líneas muy claras, el plan de choque de movilidad segura y conectada, donde encajaría todo lo del esfuerzo sobre el transporte público; y una segunda del plan de rehabilitación de vivienda y regeneración urbana. Precisamente para el tema de la rehabilitación, Núñez anticipa que Seopan ha remitido una propuesta al Gobierno para rehabilitar hasta 750.000 viviendas. En total, el presidente de Seopan aclara que han detectado actuaciones elegibles por valor de 55.000 millones de inversión que podrían tener cabida en esta primera política palanca.
  • Una segunda política palanca serían las infraestructuras resilentes, que tendrán una dotación de más de 8.600 millones, y representan el 9% del total. Aquí tienen cabida tres líneas de las propuestas por Seopan, que son prácticamente la totalidad de las infraestrucdturas hidráulicas, además de una parte de las propuestas en movilidad, concretamente las relativas a la red convencional de carreteras que suponen o las conexiones ferro portuarias y la intermodalidad.
  • La transición energética sería la tercera política palanca donde tienen cabida los proyectos de infraestructuras. En este caso, sería todo lo comentado en relación a la valorización de residuos para la producción energética.
  • Y la cuarta palanca sería la salud, donde las actuaciones para el refuerzo y ampliación del sistema cree que tendrían cabida.

Núñez quiso terminar su intervención haciendo una última reflexión en la que apuesta por la colaboración público-privada. “Las necesidades de inversión que tenemos, tanto en el largo plazo, como fundamentalmente a corto y medio plazo, exceden notablemente todos los fondos que vamos a percibir», comenta Núñez, porque dichos fondos no se van a dedicar enteramente a infraestructuras. Por tanto, si queremos ser ambiciosos “debemos recurrir a la colaboración público-privada, porque si nos centramos solo en la parte de inversiones que van a tener cabida con las subvenciones directas, el impacto del Next Generation en nuestro país en materia de infraestructuras sería muy reducido”, matiza el presidente de Seopan. Con ello apela a la recuperación de este modelo de desarrollo de infraestructuras así como “recuperar el modelo concesional. Este, además, es un objetivo que ha recomendado tanto la Comisión Europea como el propio Gobierno, al objeto de apalancar financiación privada», de manera que podamos multiplicar por 3 o 4 el impacto de las subvenciones.